sábado, 22 de julio de 2017

NUESTROS ANTEPASADOS: israelies

NUESTROS ANTEPASADOS: israelies

























"No hay decisiones buenas y malas, solo hay decisiones y somos esclavos de ellas." (Ntros.Ant.)
























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lunes, 28 de noviembre de 2016





QUMRAN - LITERATURA PARA BIBLICA- DICHOS DE MOISES (1Q22)






QUMRAN
LITERATURA PARA-BIBLICA


PSEUDO-MOISES
Dichos de Moisés
1QDichos de Moisés (1Q22)


Texto completo


Por Florentino García Martínez




La “Literatura para-bíblica”
vuelve a redactar a su manera el texto bíblico, entremezclándolo y ampliándolo
con otras tradiciones muy diversas. Cada una de estas composiciones tiene su
punto de partida en determinados textos de la Ley o de los Profetas, pero, a
diferencia de la literatura exegética, más que interpretar el texto bíblico lo
que hace es expandirlo, ampliarlo con otros materiales.
El origen de cada obra concreta
es difícil de precisar. Ciertas composiciones conservan claras muestras de su
origen qumrámico; de otras puede afirmarse sin ninguna duda que nacieron fuera
de la comunidad qumrámica. De la gran mayoría de obras representadas, sin
embargo, es imposible precisar el medio ambiente en el que surgieron o el tipo
de lectores al que iban destinadas.






Dichos de Moisés
1QDichos de Moisés (1Q22)


Texto completo


Col. I
1 [Y Dios de dirigió] a Moisés en
el año [cuarenta] de la salida de los hijos de Israel de [la tierra de] Egipto,
en el undécimo mes, 2 el día primero del mes, diciendo: [Convoca] a toda la
congregación, sube al [Monte Nebo] y permanece allí, tu 3 y Eleazar, hijo de
Aarón. Vacat. Interpreta [para los jefes de las] familias de los levitas y para
todos los [sacerdotes,] y prescribe a los hijos de 4 Israel las palabras de la
ley que yo [te] ordené en el Monte Sinaí que les prescribieras. [Proclama] en
sus oídos todo 5 exactamente, pues lo [exigiré] de ellos. [toma como testigos]
los cielos y la [tierra], pues no amarán 6 lo que yo les he ordenado, a ellos y
a sus hi[jos, todos los] días que [vivan sobre la tie]rra. [Pero] yo anuncio 7
que me abandonarán y es[cogerán las iniquidades de las na]ciones, sus
abominaciones y sus infamias, [y servirán] a 8 sus dioses que serán para ellos
una trampa y un lazo. Trans[gredirán todas las asambleas] santas, el sábado de
la alianza, [los festivales] que 9 yo te ordené hoy [observar. Por eso] les
golpearé con un gran [golpe] en medio de la tierra por cuya 10 conquista van a
atravesar ahí el Jordán Y cuando vengan sobre ellos todas las maldiciones y les
golpeen hasta que perezcan y hasta que 11 sean destruidos, entonces sabrán que
la verdad se ha cumplido con ellos. Vacat. Y Moisés se dirigió a Eleazar, hijo
de 12 [Aarón] y a Josué, [hijo de Nun, diciendo]les: Decid [todas las palabras
de la Ley, sin omitir ninguna. ¡Cállate,]


Col. II
1 Israel, y escucha! En este día
[te vas a convertir en pue]blo de Dios tu Di[os. Ob]serva [mis preceptos,] mis
testimonios, [mis mandamientos] que 2 [yo] te ordeno hoy [cumplir. Y cuando tu
cruces el [Jordán] para que te dé ciudades grandes 3 [y buenas,] casas llenas
de toda [riqueza, viñas y olivares] que tú no [has plantado, cis]ternas
excavadas, que tú no 4 has excavado, y comas y te sacies, [guárda]te de alzar
tu corazón y de ol[vidar lo] que yo te ordeno hoy; 5 [pues] es tu vida y tu
longevidad. Vacat. [Y se dirigió] Moisés y [dijo a los hijos de Israel: Han
pasado cuarenta 6 [años desde el] día de nuestra salida de la tierra [de
Egipto, y] hoy Dios, nuestro Di[os, ha hecho salir estas pala]bras de su boca,
7 [todos sus pre]ceptos] ¿Cómo [llevaré yo solo] vuestra carga, [vuestro peso,
vuestras dis]putas? 8 [Cuando haya estable]cido la alianza y prescripto el
camino [en el que deberéis] marchar, [escoged para vosotros sabios que] os
expliquen 9 [a vosotros y a vuestros hi]jos todas las palabras de esta Ley.
[Guardaos] mucho, por vuestra vidas, [de observarlas, para que no] se encienda
y os alcance la ira 10 [de vuestro Dios] contra vosotros, cierre los cielos de
arriba que hacen caer la lluvia sobre vosotros y [las aguas] de de[bajo de la
tierra que] os dan 11 [la cose]cha. Vacat. Y [continuó hablando] Moisés a los
hi[dos de Is]rael: Es[tos son los manda]mientos [que Dios] os ordena practicar
12 […] … […]


Col. III
1[Cada siete años dejarás la
tierra] en reposo, [y el producto del reposo de la tierra te servirá] de
alimento, a ti, [a tus animales] y a las bestias del] campo. 2 [… Y lo que]
quede será para los po[bres de entre tus hermanos] que se encuentran en la
tie[rra. Na]die sem[brará su campo], ni podará [su viña.] 3 [Nadie cosechará su
cosecha, ni] recogerá [nada. Guarda] to[das las palabras de] esta alianza 4 [practicándolas,]
pues […] para hacer […] Y harás la remisión en ese año. 5 [todo acreedor] que
[ha prestado algo a] alguien, o [que posee algo de su hermano,] hará la re[misión
a su pró]jimo, pues 6  [Dios,] vuestro
[Dios, ha proclamado la remisión. Exigirás restitución] del extran[jero, pero
de tu hermano] no exigirás restitución, porque en este año 7 [os bendecirá
Dios, perdonándoos vuestros pe]cados …] 8 […] en el año […] del mes de 9 […] en
ese día  [… Porque] erraron 10 [en el
desierto vuestros pa]dres hasta el día decimo del mes [el[… en el día dé]cimo
del mes] 11 Te abstendrás de todo trabajo.] Y en el día décimo del mes,
expiarás […] del mes 12 […] tomarán […]


Col. IV
1 en la congregación de los
dioses [y en el consejo de los san]tos, y en [… en favor de los hijos de
Is]rael y en favor de la tie[rra] 2  [Y
to]marás [la sangre, y la] derramarás en la tierra […] 3 […] y será perdonado por
ellos [… Y habló] Moisés, [diciendo:] Haced […] 4 […] preceptos eternos para
vuestra generaciones […] Y en el día […] 5 […} tomará […] los hijos de Israel […]
6 […] todo lo que […] por todo 7 […] del año […] la persona que […] 8 […] sobre
el libro […] el sacerdote […] 9 […] impondrá sus ma[nos …] todo esto 10 […] en
el año […] estos 11 […] de los dos … […]


 

lunes, 5 de septiembre de 2016





APUNTES 27 - LOS LIBROS DE LA BIBLIA QUE NO ESTAN EN ELLA -PARTE II-






LOS LIBROS
DE LA BIBLIA QUE NO ESTAN EN ELLA
-PARTE II-

Por el P.
Ariel Álvarez Valdés*
* Sacerdote, Doctor en Teología Bíblica, Profesor de Teología en la Universidad Católica de Santiago del Estero (Argentina)
 
De vez en
cuando se oye hablar de los famosos “libros perdidos” de la Biblia. Son un
conjunto de escritos que, al parecer, existían antes de que ésta se compusiera,
y en los que se basaron los autores bíblicos para redactar sus obras.
 Sabemos de la existencia de estos libros
porque la misma Biblia los menciona. Pero hoy lamentablemente han desaparecido,
y resulta imposible saber qué es lo que decían.¿Existieron estos “libros
perdidos”? Probablemente sí. El Antiguo Testamento menciona 19 de ellos, en un
total de 50 citas bíblicas.

Las Guerras
de Yahvé
El primero
de los mencionados, y más antiguo de todos, es el llamado Las Guerras de
Yahvé (Nm 21,14). Es el único que figura en el Pentateuco. Dice la Biblia
que cuando los israelitas marchaban por el desierto hacia la Tierra Prometida, mientras
recorrían el territorio al este del mar Muerto, cruzaron el río Arnón. Éste
señalaba el límite internacional del país de Moab, enemigo de Israel, de modo
que los hebreos atravesaban el vado preocupados y con miedo. Y añade el texto:
“Por eso se cuenta en el libro de Las Guerras de Yahvé: «El Protector (es
decir, Yahvé) se presentó en la tormenta. Sí, Él ha venido al valle del Arnón.
Él desfiló, él se puso al lado de la región de Ar, se instaló en la frontera de
Moab»”.
Al contar el
cruce del río, el autor bíblico se acordó de este antiguo poema y lo citó, para
enseñar cómo Dios está siempre al lado de su pueblo cuando éste debe enfrentar
situaciones de riesgo o de peligro.
 El “libro” de Las Guerras de Yahvé sería,
pues, una antigua colección de poemas, sobre diversas batallas de los
israelitas contra sus enemigos, que proclamaban cómo Yahvé había luchado al
lado de ellos. También sería la fuente de otros poemas que aparecen en la
Biblia, como la Canción del Mar (en Ex 15,1-18), la Canción de Miriam (en Ex
15,21), la Canción de Moisés (en Dt 32) y la Canción de Débora (en Jue 5).

El Libro de
Yashar (o el Libro del Justo)
En las obras
que siguen al Pentateuco, conocidas como la Historia Deuteronomista (Josué,
Jueces, 1º y 2º Samuel, 1º y 2º Reyes), se citan otros cuatro libros perdidos.
 El primero es El Libro de Yashar (o
Libro del Justo, porque yashar en hebreo significa “justo”). Se lo menciona
tres veces.
 La primera, en el famoso relato de la batalla
de Gabaón, cuando el general Josué, luchando contra una coalición de cinco
ejércitos amorreos, logró detener el sol en medio del cielo con la ayuda
divina, y así pudo derrotar a sus enemigos a plena luz del día. Dice la Biblia:
“Y esto está esto escrito en el Libro de Yashar” (Jos 10,12-13).
 La segunda mención, es el conmovedor lamento
de David sobre la muerte del rey Saúl y su hijo Jonatán (en 2 Sm 1,19-27).
Según la Biblia, el joven David era íntimo amigo de Jonatán, y su muerte,
ocurrida durante la batalla de Gelboé, lo llevó a componer un largo y emotivo
poema, que el autor bíblico dice haberlo tomado del Libro de Yashar.
 La tercera y última cita, en realidad no
aparece en la Biblia hebrea sino en su antigua traducción griega, llamada la
versión de La Setenta. Se trata de un poema atribuido al rey Salomón. Cuando
este monarca inauguró el Templo de Jerusalén, pronunció una breve oración: “Tú,
Yahve, has dicho que vives en la oscuridad; pero yo te he construido un Templo
para que vivas, un lugar donde habites para siempre” (1 Re 8,12-13). La Setenta
asegura que este poema está tomado del Libro de Yashar.
 Vemos, pues, que el Libro de Yashar, a
diferencia de Las Guerras de Yahvé, no se relacionaba con batallas israelitas
sino con personajes de su historia. De hecho, los tres poemas antes citados
hacen alusión a tres grandes héroes (Josué, David y Salomón). Por eso se
llamaba el Libro de Yashar (o del Justo): porque contenía poemas vinculados a
personajes considerados justos o virtuosos en Israel.

El libro de
Los Hechos de Salomón
El segundo
libro perdido que aparece en la Historia Deuteronomista es el de Los Hechos
de Salomón. Después de relatar los acontecimientos más importantes que
tuvieron lugar durante su reinado, el autor bíblico termina diciendo: “El resto
de los hechos de Salomón, todo lo que hizo y su sabiduría, ¿no está escrito en
el libro de Los Hechos de Salomón?” (1 Re 11,41). El historiador bíblico da a
entender que se trata de un libro que guardaba los registros oficiales del rey,
y que se hallaba en los archivos del palacio de Jerusalén. Supuestamente en
ella se basó para componer su relato sobre Salomón, que aparece en 1 Re 3-11.

El libro de Las
Crónicas de los Reyes de Israel
 El tercer libro mencionado es el de Las
Crónicas de los Reyes de Israel. Es el texto perdido más nombrado de todos.
La Biblia lo cita 18 veces. La primera vez que aparece es al final de la vida
del rey Jeroboam. Al contar su muerte y sepultura, dice el autor sagrado: “El
resto de los hechos de Jeroboam, cómo guerreó y cómo reinó, están escritos en
el libro de Las Crónicas de los Reyes de Israel” (1 Re 14,19). Y a partir de
aquí, lo mencionará 17 veces más cada vez que termine de contar la historia de
un rey de Israel, empleando la misma fórmula. O sea que esas Crónicas fueron la
fuente que él empleó para escribir la historia de la monarquía del norte.

El libro de
Las Crónicas de los Reyes de Judá
 El cuarto y último libro perdido, que aparece
en esta colección histórica, es el de Las Crónicas de los Reyes de Judá.
Figura mencionado 15 veces. La primera es al final de la vida del rey Roboam:
“El resto de los hechos de Roboam, todo cuanto hizo, ¿no está escrito en el
libro de Las Crónicas de los Reyes de Judá?” (1 Re 14,29). Y a partir de aquí,
el autor la usará cada vez que termine la historia de algún monarca del reino
del sur.

También se
mencionan libros perdidos en la llamada Historia Cronista (formada por las
Crónicas, Esdras y Nehemías).
 Para componer esta Historia Cronista, los
autores tuvieron que recurrir a numerosos textos escritos anteriormente, que
les sirvieron de fuente. Algunos de ellos los conocemos, porque terminaron
dentro de la Biblia, como el Libro de los Reyes (2 Cro 20,34), o el Libro de
Isaías (2 Cro 32,32). Pero hay otros que se han perdido. Estos escritos
desaparecidos, mencionados en la Historia Cronista, son 12:
 1) Los Hechos del vidente Samuel (1 Cro
29,29). De aquí se tomaron los datos para escribir la historia del rey David;
 2) Los Hechos del profeta Natán (1 Cro
29,29; 2 Cro 9,29). Proporcionó nueva información sobre el rey David, y también
sobre su hijo Salomón, el rey más sabio de Israel;
 3) Los Hechos del vidente Gad (1 Cro
29,29). Sirvió como tercera fuente para escribir los detalles sobre el rey
David;
 4) Las Profecías de Ajías de Silo (2
Cro 9,29). Contenía más noticias y referencias acerca del rey Salomón;
 5) Las Visiones del vidente Idó (2 Cro
9,29; 2 Cro 12,15). Aportó nuevos detalles de la vida de Salomón, y también de
los reyes Jeroboam (de Samaria) y Roboam (de Jerusalén).
6) Los
Hechos del profeta Shemaías
(2 Cro 12,15). De él, los autores bíblicos sacaron
información para completar la historia del rey Roboam;
 7) Comentario del profeta Idó (2 Cro
13,22). Incluía datos y referencias al rey Abías, famoso por sus dotes de
orador, y por haber tenido 14 esposas y 38 hijos;
 8) Comentario del libro de los Reyes (2
Cro 24,27). Aunque tiene el mismo nombre, no es nuestro actual “Libro de los
Reyes”, sino un Comentario sobre él, que circulaba. En este libro, el autor
habría encontrado información sobre el rey Joás, quien subió al trono a los 7
años, gracias a una revuelta de los sacerdotes de Jerusalén;
 9) La Historia de Ozías, escrita por Isaías
(2 Cro 26,22). Era una crónica, atribuida a Isaías, sobre la vida del rey
leproso Ozías, a quien tuvieron que llevarlo a vivir en una casa aislada, fuera
del palacio real, para que no contagiara al resto de la corte;
 10) Los Hechos de Jozay (2 Cro 33,19).
Jozay es un profeta desconocido, nunca mencionado en la Biblia, y a quien se le
atribuía una pequeña obrita que contaba episodios del malvado rey Manasés de
Jerusalén, quien durante su gobierno introdujo en Judá el culto a los astros,
fomentó el horóscopo, construyó altares paganos, y hasta mandó a matar a su
hijo para honrar al dios extranjero Molok;
 11) Las Lamentaciones (2 Cro 35,25). No
es el actual libro de “Las Lamentaciones”. Aquél otro contenía una serie de
elegías compuestas por diversas circunstancias luctuosas, entre ellas, por la
muerte de Josías, uno de los reyes más venerados de Jerusalén.
 12) El Libro de las Crónicas (Neh
12,23). No se trata de nuestro actual libro de las Crónicas. Más bien era una
lista de nombres, y no una obra narrativa, porque la Biblia se refiere a él
diciendo: “Los jefes de familia fueron anotados en el libro de las Crónicas”.

El libro de
Las Memorias de Nehemías
Finalmente,
en los libros de Los Macabeos se mencionan los dos últimos libros perdidos de
la Biblia.
 El primero es Las Memorias de Nehemías
(2 Mac 2,13). Allí se contaba cómo, cuando los babilonios destruyeron el Templo
de Jerusalén, el profeta Jeremías logró salvar el arca de la Alianza y
esconderla en una cueva de las montañas de Transjordania. También contaba que
Nehemías había fundado en Jerusalén una biblioteca con textos importantes del
judaísmo.
 
El Libro de
Las Cartas de los Reyes sobre las Ofrendas
 El segundo es Las Cartas de los Reyes sobre
las Ofrendas (2 Mac 2,13), una antigua colección de cartas de los reyes
persas a los judíos de Jerusalén, con directivas sobre cómo debían celebrar sus
prácticas religiosas en el Templo.

 
Resulta
difícil saber si eran “libros” en el sentido moderno de la palabra, o
simplemente colecciones orales, y transmitidas de generación en generación por
los mismos israelitas.
 Pero aún cuando hubieran sido verdaderos
libros, el hecho de que la Biblia los mencione o cite parte de ellos, no
significa que automáticamente hayan estado inspirados por Dios, y que debían
formar parte de la Biblia.
 Eso lo vemos, por ejemplo, en Las Cartas de
los Reyes sobre las Ofrendas. Éste contenía la correspondencia enviada a
Jerusalén por los reyes de Persia, cuando los israelitas dependían de ellos.
Era, pues, una obra de autores paganos, y mal puede decirse que constituía un
libro para incluir en la Biblia.
 Lo mismo ocurre en el Nuevo Testamento. San
Pablo, en el discurso que pronunció en el areópago de Atenas (Hch 17,28), cita
el libro Fenómenos, del poeta griego Arato (del siglo III a.C.). También en su
carta a los Corintios (1 Cor 15,33) menciona la famosa comedia Tais, del
escritor ateniense Menandro (siglo IV a.C.). Y la carta a Tito (Tt 1,12) hace
referencia a los Oráculos, del poeta cretense Epiménides (siglo VI a.C.). Y eso
no significa que la filosofía estoica, o la comedia griega, o la poesía
cretense, deban ser incluidas en la Biblia.
Asimismo, si
san Lucas menciona que el gobernador Festo escribió una carta al emperador
romano acusando a san Pablo de criminal (Hch 25,26), no por eso hay que ir a
buscar esa carta para incluirla entre las epístolas del Nuevo Testamento.
 Cuando la Biblia cita un libro antiguo, no es
para canonizarlo, ni porque reconozca en él una inspiración divina, sino
simplemente para referir una idea que en él había, nada más. Otras veces lo
hace para contarnos de dónde tomó el autor el material de su obra. Así, quien
compuso el 2º Libro de Los Macabeos nos cuenta que hizo un resumen de una obra
mucho más amplia, en cinco volúmenes, escrita por Jasón de Cirene (2 Mac 2,23).
Los cinco libros de Jasón se perdieron, pero su resumen ha quedado en la Biblia,
y ese resumen se considera inspirado.
 Si los autores bíblicos hubiesen pensado que
los libros que mencionaban, así como estaban, eran sagrados, se habrían ocupado
en conservarlos completos. Pero el hecho de que tomaran sólo algunas frases o
párrafos de ellos, muestra que únicamente consideraron importantes esas
secciones, y no todo el libro. Pero una vez que esas frases o párrafos pasaron
a la Biblia, ya se consideran inspirados por Dios, porque pasaron a formar
parte de un nuevo contexto que sí está inspirado.
Quien
estableció qué libros del Antiguo Testamento pertenecen a la Biblia es la
Iglesia, inspirada por el Espíritu Santo. Y para tomar tal decisión, la Iglesia
se basó en ciertos criterios, como ser: a) el empleo de esos libros por la
comunidad hebrea; b) el uso posterior de esos libros por los apóstoles y los
primeros cristianos; c) el empleo de esos libros en la Iglesia primitiva.
 Ahora bien, si analizamos estos criterios,
veremos que ninguno se aplica a los 19 libros “perdidos”. Porque: a) éstos
desaparecieron pronto, y la comunidad hebrea antigua no los consideró parte de
sus escrituras sagradas; b) en la época de Jesús ya no existían, y por lo tanto
los apóstoles no parecen haberlos conocido, ni haberlos usado; c) la Iglesia
primitiva posterior tampoco alcanzó a leerlos ni los empleó como expresión de
su fe.
 En consecuencia, ninguno de los 19 libros
perdidos ha sido nunca un libro “bíblico”. Y el hecho de que se hayan perdido,
no significa que dejaron incompleta a la Biblia.
La Biblia,
así como la tenemos hoy, está completa. No solamente contiene todos los libros
sagrados heredados del pueblo de Israel, sino que también incluye en su segunda
parte la Buena Noticia de Jesucristo, el Hijo de Dios.






sábado, 3 de septiembre de 2016





QUMRAN -LITERATURA PARA BIBLICA- GENESIS APOCRIFO - (Traducción mejorada y definitiva)






QUMRAN
LITERATURA PARA-BIBLICA


GENESIS APOCRIFO
1QGénesis Apócrifo (1QapGn)


Texto completo
(traducción mejorada y
definitiva)


Por Florentino García Martínez




La “Literatura para-bíblica”
vuelve a redactar a su manera el texto bíblico, entremezclándolo y ampliándolo
con otras tradiciones muy diversas. Cada una de estas composiciones tiene su
punto de partida en determinados textos de la Ley o de los Profetas, pero, a
diferencia de la literatura exegética, más que interpretar el texto bíblico lo
que hace es expandirlo, ampliarlo con otros materiales.
El origen de cada obra concreta
es difícil de precisar. Ciertas composiciones conservan claras muestras de su
origen qumrámico; de otras puede afirmarse sin ninguna duda que nacieron fuera
de la comunidad qumrámica. De la gran mayoría de obras representadas, sin
embargo, es imposible precisar el medio ambiente en el que surgieron o el tipo
de lectores al que iban destinadas.


GENESIS APOCRIFO
1QGénesis Apócrifo (1QapGn)
Texto completo
(traducción mejorada y definitiva)
 
Col. I
1 […] … y con la siembra 2 […] …
ni siquiera el misterio del mal que 3[…] … el misterio que


Col. II
1 He aquí que entonces pensé en
mi corazón que la concepción era obra de los Vigilantes, y la preñez de los
Santos, y pertenecía a los Gigan[tes, …] 2 y mi corazón se trastornó en mi
interior por causa de este niño. Vacat, […] 3 Entonces yo, Lamec, me asusté y
acudí a Bitenós, mi mujer, [y dije: …] 4 [Júrame] por el Altísimo, por el Gran
Señor, por el Rey del Uni[verso, …] 5 […] los hijos del cielo, que de veras me
harás saber todo, si […] 6 Me harás saber [de veras] y sin mentiras si esto […
Júrame] 7 por el Rey de todo el Universo que me estás hablando sinceramente y
sin mentiras […] 8 Entonces Bitenós, mi esposa, me habló muy reciamente, llo[ró
…] 9 y dijo: ¡Oh mi hermano y señor! Recuerda mi placer […] 10 […] el tiempo
del amor, el jadear de mi aliento en mi pecho. Yo [te contaré] todo fielmente
[…] 11 […] y se turbó mucho entonces mi corazón dentro de mí. Vacat. […] 12
Cuando percibió Bitenós, mi mujer, que se había demudado mi semblante […] 13
entonces ella reprimió su ira, hablándome y diciéndome: ¡Oh mi señor y
[hermano! Recuerda] 14 mi placer. Yo te juro por el Gran Santo, por el Rey de
los cie[los …] 15 que de ti viene esta semilla, de ti viene este embarazo, de
ti viene la siembra de este fruto, 16 y no de ningún extranjero, ni vigilante,
ni hijo del cielo. [¿Por qué está la expresión] 17 de tu rostro tan alterada y
deformada, y tu espíritu tan deprimido? […] 18 Yo te hablo sinceramente. Vacat.
[…] 19 Entonces yo, Lamec, /corrí/ a Matusalén, mi padre, y le [conté] todo, [a
fin de que él fuera a preguntar a Henoc,] 20 su padre, y supiera por él todo
con certeza, ya que él [Henoc], es amado y bienquisto [… y con los santos] 21
se encuentra su heredad, y ellos le manifiestan todo. Cuando Matusalén oyó
[estas cosas] 22 [corrió] a Henoc, su padre, para saber todo fielmente […] 23
su voluntad. Y partió al nivel superior, a Parvaín, y allí encontró [a Henoc,
su padre …]24 Dijo a Henoc, su padre: ¡Oh mi padre y mi señor, a quien yo […]
25 […] te digo: no estés enojado conmigo, porque he venido aquí, a [ti … ] 26
miedo (?) ante ti […]


Col. III
1 Porque en los días de Jared, mi
padre […]


Col. V
3 Yo, Henoc […] 4 [no de los
hijos del] cielo, sino de Lamec, [tu hijo, …] 9 Ahora yo te digo … yo te hago
saber […] 10 Ve, di a Lamec, tu hijo […] 24 Cundo oyó Matusalén […] 25 y con Lamec,
su hijo … habló […] 26 Cuando yo, Lamec […] 27 que él hizo salir de mí […]


Col. VI
2 y toda mi vida me conduje
honestamente […] 6 […] yo, Noé, un hombre […]


Col. VII
1 [dominarás sobre] la tierra y
todo lo que hay en ella, sobre los mares […] 7 […] y me alegré con las palabras
del Señor de los cielos […]


Col. X
12 […] el arca se posó [en] uno
de los montes de Ararat […] 13 […] yo expié por toda la tierra entera […] 15
[…] quemé incienso sobre el altar […]


Col. XI
17 […] No comeréis ningún tipo de
sangre […]


Col. XII
10 [y engendró a] Arfaxad, dos
años después del Diluvio […] todos los hijos de Sem, todos ellos […] 11 […] Put
y Canaán […] 13 Comencé yo y todos mis hijos a labrar la tierra y planté una
gran viña en el monte Lubar, y a los cuatro años me produjo vino. 14 […] Vacat.
Y cuando llegó el primer festival, en el primer día del primer festival del mes,
15 […] mi viña; abrí la jarra y comencé a beberlo en el primer día del quinto
año, 16 […] En ese día llamé a mis hijos y a los hijos de mis hijos, y a todas
nuestras mujeres y  a sus hijas, y nos
juntamos y fuimos. 17 […] Y bendije al Señor de los Cielos, al Dios Altísimo,
al Gran Santo, que nos salvó de la destrucción.


Col. XVI
11 […] toda la tierra del Norte,
hasta que llegó a […] 12 […] esta frontera, las aguas del Gran Mar […] 16 […]
el rio Tina […]


Col. XVII
8 […] hacia el Oeste, hacia Asur,
hasta que llegó al Tigris […] 9 a Aram, la tierra que […] hasta que llegó a la
parte superior de […] 10 […] este monte del Toro, y cruzó esta porción hacia el
Oeste, hasta que llegó a […] 11 […] y por encima de la parte superior de las
tres porciones […] A Arfaxad […] 16 […] a Gomer dio la parte Este en el Norte,
hasta que llegó al río Tina y su corona; a Magog […]


Col. XIX
7 [… Construí allí un altar, e
invoqué] allí [el nombre de Dios y dije: Tú eres 8 para [mí el Dios eterno] …
Hasta ahora no he alcanzado la montaña santa. Salí, pues, 9 hacia […] y continué
marchando hacia el Sur […] hasta que llegué a Hebrón. [En aquel tiempo] Hebrón
había sido construida, y yo habité 10 [allí dos] años. Vacat. Pero sobrevino
una carestía en todo ese país, Oí que había grano en Egipto y partí 11 para
[entrar] en la tierra de Egipto […] Llegué al río Carmón, uno de los 12 brazos
del río […], ahora nosotros […] nuestra tierra. Y yo crucé los siete brazos de
este río que [..] 13 […] Entonces nosotros cruzamos nuestra tierra y entramos
en la tierra de los hijos de Ham, en la tierra de Egipto. 14 Vacat. Soñé yo,
Abrahán, un sueño, en la noche de mi entrada en Egipto. Y en mi sueño un cedro
y una palmera. 15 […] Llegaron unos hombres intentando cortar y desarraigar el
cedro, dejando la palmera sola. 16 Mas la palmera gritó y dijo: No taléis el
cedro, porque los dos somos de la misma familia. Y el cedro se salvó gracias a
la palmera, 17 y no fue talado. Vacat. Me desperté de mi sopor durante la noche
y dije a Sara mi mujer: He tenido 18 una pesadilla [… y] estoy asustado por ese
sueño. Ella me dijo: Cuéntame tu sueño para que yo lo conozca. Y comencé a
contarle el sueño. 19 [Y le hice conocer la interpretación] del mismo. Dije:
[…] querrán matarme a mí, y dejarte a ti. Solamente este favor 20  [tienes que hacer conmigo]: cada vez que
[lleguemos a un lugar, di] de mí: él es mi hermano. Y yo viviré bajo tu
protección y mi vida será perdonada por tu causa. 21 […] ellos intentarán
apartarte de mí y matarme. Lloró Sara a causa de mis palabras aquella noche. 22
[…] el Faraón [Zoán … de modo que] Sara [no quería ir hacia Zoán 23 [conmigo,
porque temía mucho] en su interior que cualquiera pudiera verla. Después de
estos cinco años 24 [vinieron] tres hombres de los príncipes de Egipto [… del
Faraón Zoán, a propósito de mis [palabras] y de mi esposa. Ellos me dieron 25
[muchos regalos, esperando de mi] Bondad, sabiduría y verdad. Yo leí delante de
ellos el [libro] de las palabras de Henoc, 26 […] acerca del hambre que […] y
no […] 27 […] con mucho comer y beber [..] vino […]


Col. XX
1 […]…[…] 2 […]¡Qué
resplandeciente y hermosa es la forma de su rostro, y qué […] 3 […] qué suave
el cabello de su cabeza! ¡Qué preciosos son sus ojos; cómo es agradable su
nariz y toda la lozanía 4 de rostro […] ¡Qué gracioso es su pecho, y qué
hermosa es toda su blancura! ¡Cómo son bellos sus brazos! Y sus manos, ¡qué 5
perfectas! ¡Qué atractivo es todo el aspecto de sus manos! ¡Qué preciosas son
las palmas de sus manos, y cómo son largos y sutiles todos los dedos de sus
manos! Sus pies, 6 ¡qué hermosos! ¡Qué perfectas sus piernas! Ninguna virgen o
esposa que entra en la cámara nupcial es más bella que ella. Por encima de
todas 7 las mujeres resalta su belleza; su hermosura está muy por encima de
todas ellas. Y con toda su belleza, hay en ella una gran sabiduría. Y todo lo
que hace con sus manos 8 es perfecto. Cuando oyó el rey las palabras de HRKNWS
y las palabras de sus dos compañeros, ya que los tres hablaron al unísono, la
deseó grandemente, y mandó 9 a toda prisa que la trajeran. La vio y se
maravilló de toda su belleza y la tomó para sí como mujer. Intentó matarme,
pero Sara dijo 10 al rey: Es mi hermano, para que yo pudiera beneficiarme a
cuenta suya. Yo, Abrahán, fui perdonado por su causa. Lloré yo, 11 Abrahán,
amargamente aquella noche, y conmigo Lot mi sobrino, porque Sara me había sido
quitada por la fuerza. Vacat. 12 Esa noche recé, supliqué, imploré y dije en mi
aflicción, mientras corrían mis lágrimas: Bendito seas, oh Dios Altísimo, mi
Señor, por todo 13 el universo. Porque tú eres Señor y Dueño de todo y dominas
a todos los reyes de la tierra, para juzgarlos a todos. Ahora 14 yo presento
querella ante ti, mi Señor, contra el Faraón Zoán, rey de Egipto, porque mi
mujer me ha sido quitada por la fuerza. Hazme justicia en contra de él y
muestra tu brazo poderoso 15 contra él y contra toda su casa. Que no pueda en
esta noche mancillar a mi mujer, apartada de mí; y te conozcan así. Mi Señor.
Porque tú eres el Señor de todos los reyes 16 de la tierra. Y lloré y callé.
Esa noche, le envió Dios Altísimo un espíritu castigador, para afligirlo a él y
a todos los miembros de su casa; un espíritu 17 maligno que le afligía a él y a
todos los miembros de su casa. Y no pudo acercársele, ni menos aún tener
relaciones sexuales con ella, a pesar de estar con ella 18 dos años. Al final
de dos años se agravaron e intensificaron los castigos y las plagas contra él y
contra todos los miembros de su casa. Y mandó 19 llamar a todos [los sabios] de
Egipto, por ver si podían sanarlo de aquella plaga, [a él] y a los miembros 20
de su casa. Pero todos los curanderos y magos, y todos los sabios, no pudieron
alzarse a curarlo. Porque el espíritu los atacó a todos 21 y  huyeron. Vacat. Entonces HRKNWS vino a mí y me
pidió que fuese y rezase  por 22 el rey,
e impusiese mis manos sobre él para que viviese Porque [me había visto] en su
sueño. Pero Lot le dijo: Abrahán, mi tío, no puede rezar por 23 el rey mientras
Sara, su mujer, está con él. Ve ahora di al rey que reenvíe a su mujer a su
propio marido, y él rezará por él y vivirá. 24 Vacat. Cuando oyó HRKNWS las
palabras de Lot, fue y dijo al rey: Todas estas plagas y castigos 25 con que el
rey mi señor es afligido y castigado son por causa de Sara, la mujer de
Abrahán. Que devuelvan, pues, te ruego, Sara a Abrahán, su marido 26 y esta plaga
y el espíritu de males purulentos dejarán de afligirte. Me llamó a si [el
Faraón] y me dijo: ¿Qué me has hecho, a propósito de Sara? Me dijiste: 27 es mi
hermana, cuando es tu mujer; de modo que yo la tomé para mí como esposa. ¡He
ahí tu mujer; llévatela! ¡Vete. Sal de 28 todas las ciudades de Egipto!  Pero ahora reza por mí y por mi casa, para
que sea expulsado de nosotros este espíritu maligno. Yo recé por […] 29 e
impuse mis manos  sobre su cabeza. La
plaga fue removida de él; fue expulsado [de él el espíritu] maligno y vivió. Se
levantó 30 el rey y me hizo saber […] El rey me aseguró con juramento que no
[…] Entonces me [trajeron] 31 a Sara. El rey le dio mucho oro y plata] y muchos
vestidos de fino lino y púrpura […] 32 delante de ella, y también a Hagar. El
me la entregó y designó hombres para escoltarme fuera [de Egipto]. 33 Marché
yo, Abrahán, con muchísimos ganados, y también con plata y oro Salí de [Egipto
… Lot,] 34 el hijo de mi hermano, [estaba] conmigo. También Lot había adquirido
muchos rebaños y había tomado para sí una mujer de entre las hijas [de Egipto.
Acampé con él]


Col. XXI
1 en todos los sitios de mis
[antiguos] campamentos, hasta que llegué a Betel, al lugar donde había
construido el altar, y lo construí de nuevo. 2 Sobre el ofrecí holocaustos y
una ofrenda a Dios Altísimo e invoqué allí el nombre del Señor del Universo;
ensalcé el nombre de Dios y bendije 3 a Dios. Di gracias allí en presencia de
Dios por todos los rebaños y bienes que me había dado, porque había obrado el
bien conmigo, y porque me había devuelto 4 en paz a esta tierra. Vacat. 5
Después de aquel día se separó Lot de mí por causa de la conducta de nuestros
pastores. Marchó y se instaló en el valle del Jordán [llevando] todos sus
rebaños 6 consigo. E incluso yo le añadí mucho a lo suyo. El apacentó sus
rebaños y llegó hasta Sodoma, y se compró una casa en Sodoma 7 y habitó allí,
mientras que yo habitaba en la montaña de Betel. Me dolió que Lot, el hijo de
mi hermano, se hubiese apartado de mí. 8 Vacat. Se me apareció Dios en una
visión de noche y me dijo: Sube a Ramat Hazor, que está al norte de 9 Betel el
lugar en que habitas; alza tus ojos y mira al Este, al Oeste, al Sur y al
Norte. Mira toda 10 esta tierra que yo te doy a ti y a tus descendientes para
siempre. La mañana siguiente subí a Ramat Hazor y miré la tierra desde 11
aquella altura, desde el Rio de Egipto hasta el Líbano y Senir, y desde el Gran
Mar hasta Huarán, y toda la tierra de Gebal hasta Cadés, y todo el 12 Gran
Desierto que hay al Este de Huarán y Senir, hasta el Éufrates. Y me dijo: Daré
a tus descendientes toda esta tierra y la heredarán para siempre. 13
Multiplicaré tus descendientes como el polvo de la tierra que nadie puede
contar. De igual modo serán incontables tus descendientes. Álzate, marcha a lo
largo y a lo ancho 14 y mira qué grande es su longitud y que grande su anchura.
Porque te la daré, a ti y a tus descendientes después de ti, por todos los
siglos. Vacat. 15 Yo, Abrahán, salí a recorrer y ver la tierra. Comencé el
recorrido por el río Guijón. Fui por el borde del mar hasta que 16 llegué al
monte del Toro. Caminé desde [el borde] de este Gran Mar de la Sal, bordeando
hacia el Este el monte del Toro, a lo ancho de la tierra, 17 hasta que llegué
al río Éufrates. Seguí hacia el Este por la ribera de Éufrates, hasta llegar al
Mar Rojo. Continué caminando a la orilla 18 del Mar Rojo, hasta alcanzar el brazo
del Mar de los Juncos que sale del Mar Rojo, y seguí hacia el Sur hasta llegué
al 19 río Guijón. Entonces me volví  y
llegué a mi casa en paz, y encontré a todos bien. Fui y me establecí junto a
las encinas de Mamré, en Hebrón, 20 al Nordeste de Hebrón. Construí allí un
altar y ofrecí sobre el un holocausto y una ofrenda al Dios Altísimo. Y comí y
bebí allí, 21 yo y todas las personas de mi casa. Invité a Mamré, Arnem y
Escol, tres hermanos amoritas, mis amigos, y comieron junto 22 conmigo y
bebieron conmigo. Vacat. 23 Antes de aquellos días vino Codorlahomer, rey de
Elam, Amrafel, rey de Babilonia, Arioc, rey de Capadocia, Tidal, rey de
Pueblos, que 24 es Mesopotamia, y declararon la guerra a Bera, rey de Sodoma,
Birsa, rey de Gomorra, Sinab, rey de Adama, 25 Semiabad, rey de Seboín, y al
rey de Bela. Todos ellos se aliaron para combatir en el valle de Sidín. Pero prevaleció
el rey de 26 Elam y los reyes aliados con él sobre el rey de Sodoma y todos sus
aliados, y les impusieron tributo. Durante doce años siguieron 27 pagando su
tributo al rey de Elam, pero al decimotercero se rebelaron contra él. En el año
decimocuarto el rey de Elam se colocó al frente de todos 28 sus aliados,
subieron por el camino del desierto y fueron destruyendo y arrasando desde el
río Éufrates. Derrotaron a los refaítas de Astarot de 29 Carmín, a los
zumzumitas  de Amón, a los emeos de
Sabeha-Keriot, y a los hurritas de los monte de Gebal, hasta que llegaron a El-
30 Paran, en el desierto. Volvieron […] en Hazazon Tamar. Vacat. 31 El re de
Sodoma salió a su encuentro junto con el rey [de Gomorra], el rey de Adama, el
rey de Seboín y el rey de Bela. [Presentaron] batalla 32 en el valle [de Sidín]
contra Codorlahomer [y los aliados] que había con él. Pero el rey de Sodoma fue
derrotado y huyó; el rey de Gomorra 33 cayó en los pozos […] El rey de
Elam  saqueó todas las posesiones de
Sodoma y de 34 [Gomorra …] y se llevaron preso a Lot, el hijo del hermano


Col. XXII
1 de Abrahán, que habitaba en
Sodoma, junto con ellos y todos sus ganados. Uno de los pastores del rebaño 2
que Abrahán había dado a Lot, que se había escapado al arresto, vino a Abrahán
–en aquel tiempo Abrahán 3 habitaba en Hebrón- y le informó que había sido
capturado Lot, el hijo de su hermano, y todos sus rebaños, pero que él no había
muerto, y que 4 los reyes se habían ido por el camino del Gran Valle hacia la
ciudad, haciendo cautivos, destruyendo, matando, y marchando 5 hacia la ciudad
de Damasco. Lloró Abrahán por Lot, el hijo de su hermano. Se animó Abrahán, se
alzó, 6 y escogió de entre sus siervos a los más preparados para la guerra:
trescientos dieciocho. Arnem, 7 Escol y Mamré fueron con él. Los fue
persiguiendo  hasta que llegó a Dan y los
encontró 8 acampados en el valle de Dan. Cayó sobre ellos de noche, por los
cuatro costados. Mató 9 a algunos durante la noche. Los destrozó y los
persiguió, y todos ellos fueron huyendo delante de él 10 hasta que llegaron a
Helbón, que está al Norte de Damasco. Rescató de ellos todo lo que habían
capturado, 11 todo lo que habían saqueado y todos sus propios bienes. También
salvó a Lot, el hijo de su hermano, y a todos sus rebaños 12 e hizo volver a
todos los presos que habían capturado. Oyó el rey de Sodoma que Abrahán había
hecho volver a todos los cautivos 13 y todo el botín, y subió a encontrarlo.
Fue a Salén que es Jerusalén. Abrahán acampaba en el valle de 14 Save, que es
el valle del Rey, el valle de Bet-ha-Karen. Melquisedec, rey de Salén, sacó 15
comida y bebida para Abrahán y para todos los hombres que había con él. Él era
sacerdote del Dios Altísimo. Bendijo 16 a Abrahán y dijo: Bendito sea Abrahán
por el Dios Altísimo, Señor del cielo y la tierra, y Bendito sea el Dios
altísimo 17 que ha entregado tus enemigos en tus manos. Y (Abrahán) le dio un
diezmo de todos los ganados del rey de Elam y sus aliados. 18 Vacat. Entonces
se acercó el rey de Sodoma y dijo a Abrahán: Mi Señor Abrahán, 19 dame la gente
que es mía, que está cautiva contigo, que tú rescataste del rey de Elam. Todos
los bienes 20 guárdalos para ti. Vacat. Entonces replicó Abrahán al rey de
Sodoma: 21 Juro en este día por el Dios Altísimo, Señor de cielos y tierra, que
no aceptaré ni un hilo, ni una correa de sandalia, 22 ni nada de lo que te
pertenece, para que no digas: De mis bienes (proviene) la riqueza de 23
Abrahán; excepto lo que ya han comido mis muchachos, que me acompañan, y
excepto la parte de los tres hombres que 24 vinieron conmigo; ellos son dueños
de su parte para dártela. Devolvió Abrahán todos los bienes y todos  25 los cautivos y (los) dio al rey de Sodoma.
Y a todos los presos que había con él de aquella región los libró 26 y los
soltó a todos. Vacat. 27 Después de estos sucesos se apareció Dios a Abrahán en
una visión y le dijo: He aquí que han pasado 28 diez años desde el día en que
tú saliste de Harán; has pasado dos años aquí, siete en Egipto y uno 29 desde
que volviste de Egipto. Ahora examina y cuenta todo lo que tienes, y mira
cuantas veces se ha multiplicado 30  todo
lo que salió contigo en el día de tu marcha de Harán. Ahora no temas, yo estoy
contigo y seré para ti 31 soporte y fuerza. Yo seré tu escudo y tu broquel
contra uno más fuerte que tú. Tu riqueza y tus rebaños 32 se multiplicarán
inmensamente. Vacat. Abrahán contestó: Mi Señor Dios, grandes son mis riquezas
y mis rebaños, pero ¿de qué me sirve 33 todo eso? Cuando yo muera, me iré
desnudo y sin hijos. Uno de mis siervos me heredará, 34 Eliezer […] … Pero le
replicó: No te heredará ése, sino uno salido

domingo, 19 de junio de 2016





QUMRAN -LITERATURA PARA BIBLICA- PARAFRASIS DEL PENTATEUCO (4QParáfrasis de Génesis-Éxodo - 4Q158)




QUMRAN
LITERATURA PARA-BIBLICA


PARAFRASIS DEL PENTATEUCO


4QParáfrasis de Génesis-Éxodo
(4Q158)


Texto completo


Por Florentino García Martínez




La “Literatura para-bíblica”
vuelve a redactar a su manera el texto bíblico, entremezclándolo y ampliándolo
con otras tradiciones muy diversas. Cada una de estas composiciones tiene su
punto de partida en determinados textos de la Ley o de los Profetas, pero, a
diferencia de la literatura exegética, más que interpretar el texto bíblico lo
que hace es expandirlo, ampliarlo con otros materiales.




El origen de cada obra concreta
es difícil de precisar. Ciertas composiciones conservan claras muestras de su
origen qumrámico; de otras puede afirmarse sin ninguna duda que nacieron fuera
de la comunidad qumrámica. De la gran mayoría de obras representadas, sin
embargo, es imposible precisar el medio ambiente en el que surgieron o el tipo
de lectores al que iban destinadas.


 


PARAFRASIS DEL PENTATEUCO


4QParáfrasis de Génesis-Éxodo
(4Q158)


Texto completo


 


Frag. 1-2


1[…] por eso […] 2 […] lucharás y
[…] 3 […] (Gn. 32, 25-30) Y sé que[dó Ja]cob solo allí, y estuvo lu[chando un
hombre con él hasta rayar el alba. Como viese que no le podía, alcanzóle en la
articulación del muslo] 4 [y se dislocó la articulación del muslo de Jacob]
mientras peleaba con él, y lo agarró. Y le dijo: [Déjame marchar, pues raya el
alba. Mas respondió Jacob: No te dejaré marchar] 5 [sin que me hayas bendecido]
a mí. El preguntó: ¿Cuál es tu nombre? Y le [declaró: Jacob. Él le dijo: Ya no
te llamarás más Jacob, sino Israel, pues has luchado] 6 [con Dios y con]
hombres y has vencido. Y preguntó Ja[cob] y dijo: ¡Declárame, / por favor, / tu
nom[bre! Y le dijo: ¿Por qué me preguntas] 7 [por mi nombre?] Y lo bendi]jo
allí mismo. Y le dijo: Que YHWH te haga fructificar y te ben[diga… Que te colme
de] 8 [co]nocimiento e inteligencia; que te libre de toda violencia […] 9 hasta
este día y por generaciones eternas […] 10 Y marchó por su camino después de
haberle bendecido allí. [(Gn. 25, 31-33) Jacob denominó el lugar Penu´el:
Porque he visto a Dios cara a cara, y sin embargo ha quedado a salvo mi vida. Y
le salió] 11 el sol en cuanto pasó Penu´el, [e iba cojeando del muslo…] 12 en
ese día. Y le dijo: No come[rás de …] 13 sobre las dos articulaciones del muslo
hasta el día [de hoy …] 14 (Ex. 4, 27-28) a Aarón, diciendo: ¡Vete a buscar [a
Moisés al desierto! Marchó, pues, y, topándose con él en la montaña de Dios, le
beso. Moisés refirió a Aarón todas] 15 las palabras de YHWH que le había
enviado y todos [los signos que le había ordenado …] 16 YHWH a mí, diciendo:
Cuando hagas salir a […] 17 para ir como esclavos. Y mira, éstos son los
trein[ta…] 18 YHWH Dios […]


 


Frag. 3


1 Y Jacob llamó […] 2 en esta
tierra […] 3 mis padres para entrar a […]


 


Frag. 4


1 […] os ordena […] 2 el pueblo
de Egipto; seri[réis …] 3 según el número de las doce tribus de [Israel …] 4 y
ofreció el holocausto sobre el altar [… (Ex. 24, 6) Y tomó Moisés la mitad de
la sangre y la puso] 5 en los lebrillos, y la (otra) mitad de la sangre la vertió
sobre el al[tar ..] 6 como mostré a Abrahán y a [Jacob] […] 7 a ellos, para ser
Dios para ellos y para su descendencia […] 8 por siempre […]


 


Frag. 6


1[(Ex. 20, 19-21 Samaritano) en
medio de uno como nosotros. Acércate] tú [y escucha todo lo que te dice YHWH
nuestro Dios, y Tú nos transmitirás a nosotros todo lo que te dice YWHW nuestro
Dios,] 2 [y lo oiremos y lo pondremos en práctica. Pero que] no hable con
no[sotros Dios, no sea que muramos. Moisés respondió al pueblo: no temáis, pues
a fin de probaros] 3 ha venido Di[os, y] para que su temor [esté con vosotros y
no pequéis. Y el pueblo se mantuvo lejos, mientras Moisés se acercó a la densa
bruma en la que estaba] 4 Dios. Y [habló] YWHW a Moisés di[ciendo: He escuchado
el son de las palabras de este pueblo, lo que te han dicho; está bien todo lo
que te han dicho,  ¡Quien les dirá] 5 y
tuviera en ellos este corazón para temerme [y observar mis preceptos todos sus días,
para que les fuera bien a ellos y a sus hijos por siempre! Y Tú, escucha] 6 el
sonido de las palabras que les digo: Un profeta [les suscitaré de en medio de
sus hermanos, como tú y podré mis palabras en su boca, y les dirá todo lo que
yo le ordene. Y acaecerá que al hombre] 7 que no escuche las palabras [que
pronunciará en mi nombre, yo le pediré cuentas . Pero el profete que ose hablar
en mi nombre lo que no le he ordenado] 8 decir, o que ha[ble en nombre de otros
dioses, ese profeta morirá. Y si dices en tu corazón: ¿Cómo conoceré la palabra
de YWHW no ha hablado?] 9 Si lo que dice [el profeta en nombre de YWHW no
sucede, o no acaece, es palabra que no ha pronunciado YWHW; osadamente la ha
pronunciado el profeta: no tengas miedo de él]


 


Frag. 7-8


1 [(Ex. 20, 12-17) a tu pa]dre y
a tu madre [para que prolonguen tus días sobre el suelo que YWHW, tu Dios, te
da. No matarás. No adulterarás. No hurtarás. No depondrás] 2 contra tu prójimo testimonio
falso. No codiciará las mujer de [tu prójimo, ni su casa, ni su siervo, ni su
criada, ni su asno, ni nada de lo que a tu prójimo pertenece.] 3 Y dijo YWHW a Moisés:
(Dt. 5, 30-31)Ve y diles: ¡Volveos a [vuestras tiendas! Tú, empero, quédate
aquí conmigo, pues voy a exponerte todos los mandamientos, las leyes] 4 y los
preceptos, para que se los enseñes y los practiquen en la tierra [que les doy
para que la posean…] 5 Y se volvió al pueblo, cada hombre a su tienda. Pero Moisés
permaneció en presencia [de YWHW…] 6 (Ex. 20, 22-26) Habéis visto que desde el
cielo os he hablado. ¡No haréis [junto a mi dioses de plata ni dioses de oro,
no lo hagáis! Me fabricarás un altar de tierra y sacrificarás] 7 sobre é sus
holocaustos y sus víctimas pacíficas, su ganado menor y su ganado mayor. En
cualquier lugar donde yo te haga conmemorar mi nombre, vendré a ti y te
bendeciré. Si un altar de piedras] 8 me fábricas, no lo labres al modo de
sillares, pues al pasar [tu escoplo sobre cada una de ellas lo profanarías.
Tampoco subirás por gradas a mi altar, a fin de que no reveles tu desnudez] 9
sobre él. Vacat. (Ex. 21, 1-10)Estos son los preceptos que les propondrás.
[Cuando compres un esclavo hebreo, servirá síes años, más el séptimo saldrá
libre] 10 [gratuitamente.] Si ha entrado solo, solo saldrá; si [estaba casado, saldrá
su mujer con él. Si su dueño le hubiese sado mujer y ésta le pariere hijos o
hijas,] 11 [la mujer y sus hijos serán] para su señor y él [saldrá solo. Pero
si el esclavo dijere terminantemente: Amo a mi señor, a mi mujer y a mis hijos;
no quiero salir libre,] 12 le conduc[rá su señor ante Dios, le acercará a la puerta  o las jambas, … Le horadará su señor] 13 su
oreja con un punzón [y le servirá por siempre. Cuando un hombre venda a su hija
por esclava, no saldrá como salen los esclavos. Si ella resulta desagradable a
los ojos de su señor que la había destinado para sí, permitirá que sea] 14
rescatada; a un pue[blo extranjero no podrá venderla, habiendo sido desleal con
ella . Si la destina para su hijo, obrará con respecto a ella con arreglo al
derecho de las hijas. Si otra para sí, su alimento, su vestido] 15 [y su
derecho conyugal] no lo [retirará (de la primera) …]


 


Frag. 10-12


1 [… (Ex. 21, 32-37) Si el toro
cornea a un esclavo o a una sierva, se pagará a su dueño] treinta siclos de
pla[ta y el toro será lapidado.] 2 [Cuando un hombre abriere una cisterna o si
alguno excavare una cisterna  y, no cubriéndola,
cayese a ella un toro o un asno, el dueño] de la cisterna lo paga[rá; resarcirá
el dinero] 3 [al dueño de aquellos y la res muerta será para él. Cuando el toro
de alguien hiera al toro de su prójimo, de suerte que muera, se venderá el toro
vivo y se repartirán] su precio: y también [se repartirán la res muerta.] 4 Mas
si fuese noto[rio que aquel toro corne]ba [de antiguo y su dueño no lo
custodió, este deberá indemnizar toro por toro, y lo muerto será para él] 5 Si
alguno roba un toro o una oveja y lo degüella o lo ven[de, pagará cinco reses
de ganado mayor por el toro y cuatro de ganado menor por la oveja. (Ex. 22,
1-13) Si en la interrupción fuere sorprendido] 6 [el ladrón] y fuera herido y
muriere, no será objeto de venganza de sangre. Si el sol luciere, será objeto
de venganza de sangre. [El indemnizará, desde luego; si nada tiene, será
vendido por lo que robó. Si le hallare en su poder] 7 [lo robado, trátese de
toro,] asno u oveja vivos pagará el doble Cuando un hombre apacien[te en un
campo o viñedo, y deje suelo su ganado para apacentar en el campo de otro] 8
[indemnizará de su propio campo, según] su producto; si apacentó en todo el
campo, con lo mejor de su campo y lo mejor de su viñedo [habrá de indemnizar.
Cuando se desencadenare un fuego y, hallando espinos , fuere devorado] 9 [un
almiar, o las mieses, o el campo,] habrá de indemnizar quien hubiera encendido
el incendio . Cuando un hombre hubiere entregado  a [su prójimo dinero u objetos en custodia y
fueran robados de la casa de esta persona, si se descubre al ladrón, pagará el
doble] 10 [si no se hallare al ladrón, se acercará] el dueño de la casa a Dios
(para jurar) que no alargó la mano a la propiedad de [su prójimo. Cualquiera
que sea el objeto del delito, trátese de un toro, asno, cordero,] 11 [vestido,
o cualquier cosa extraviada,] del que uno diga: /Esto es cierto,/ vendrá a YWHW
el asunto de ambas parte: [aquél a quien Dios condene, pagará a su prójimo el
doble.] 12 [Cuando alguno hubiere dado su prójimo un asno,] o toro, o cordero,
o cualquier bestia, en custodia [y esta muriere o se descalabrare, o fuera
robada sin testigo de vista, el juramento de YWHW se interpondrá] 13 [entre
ambas partes: si no alargó la mano] a la propiedad de su prójimo , el dueño de
la bestia lo aceptará, y no [pagará. Pero si] hubiese sido robada de junto a
él, [indemnizará a su dueño. Si hubiese sido despedazada,] 14 [presentará como
testimonio la bestia despedazada y no pagará.] Cuando alguno tome prestado de
un amigo una bestia [y se descalabra o muere] no estando con él su dueño, [ha
de resarcir.]


 




Frag. 14


1 […] … 2 [… toda car]ne y todos
los espíritus 3 […] para bendición para la tierra 4 […] los pueblos […] y en la
tierra de Egipto 5 habrá desolación  […]
el yugo de la mano de Egipto, y los libraré 6 de sus manos y los haré un pueblo
para mí por las gene[raciones eternas … ] de Egipto. Y la semilla 7 de tus
hijos po[será la tie]rra es seguridad [… Y a Egipto lo arrojaré en] medio del
mar, en las profundidades 8 del abismo […] que habitan 9 en ella […] las
fronteras (?)

sábado, 23 de abril de 2016





QUMRAN -LITERATURA EXECTICA- 4QCADENAEXEGETICA (4QCatena) -






QUMRAN

LITERATURA EXEGETICA

4QCadena Exegética (4Q177 [4QCatenaa])

Texto completo
Por Florentino García Martínez


La actividad exegética de la
comunidad aflora, de una forma o de otra, en todos los escritos conservados. La
exegesis constituye la base de los textos halákicos; la interpretación de
determinados textos bíblicos puntúa el desarrollo de las Reglas, tanto de las
secciones legislativas como de las secciones más teológicas.


Se han seleccionado una serie de
composiciones de carácter muy diverso, pero exponente todas ellas del esfuerzo
exegético de la comunidad.


Tal vez los textos más
característicos de la exegesis qumrámica sean los pesharim (pesher =
interpretación).


La sustancia de esta exegesis
consiste en revelar el verdadero significado del texto bíblico, aplicándolo a
la situación presente de la comunidad al final de los tiempos.
 
4QCadena Exegética (4Q177
[4QCatenaa])

Texto completo
 
Col. I (frag. 5+6+8)
1 […] los fanfarrones que [… en
la prueba que vie]ne sobre los hombres de la comu[nidad,] 2 [como está escrito
en el libro de Isaías el pro]feta: (Is. 37,30) Este año se comerá el re[nadío,
y al año siguiente el producto espontáneo. Y lo que di]ce: “el renadío”, es 3
[…] hasta el tiempo de la prue[ba que viene sobre…] Después de esto se alzará […]
4 […]pues todos ellos son niños […] Dijeron los fanfarrones […] 5 [… como está
escrito] sobre ellos en el libro de I[saías el profeta: …] pues la ley de […] 6
[…] les llama, como [está escrito sobre ellos en el libro de Isaías el profeta:
(Is. 32,7) El] maquina tramas inicuas para des[truir a los pobres] 7 [con
palabras engañosas … el] Insolente a Israel [… (Sal. 11,1) Para el jefe de
coro.] De David. En YWHW [yo confío] 8 [Pues mira, los impíos tienden el arco,]
disponen las saetas [en la cuerda, para apuntar en la oscuridad a los de recto
corazón. Su interpretación:] que huirán los hom[bres de …] 9 [… y huirán] como
un pájaro de su sitio, y será depor[tado de su tierra. Vacat. Y esto es lo que
está escrito sobre el]los en el libro de […] 10 [(Miq. 2,10-11) Por causa de la
impureza, se os arruinará con ruina horri]ble. Si un hombre corre tras el
vien[to y miente falsedad: “Yo te vaticino licor y vino”, éste sería] un
predicador para el pueblo. Este [es …] 11 […] como está escrito sobre ellos en
el libro de […] los hábiles […] 12 […] […] Vacat. (Sal. 12) Para el jefe de
coro. En oc[tava …] pues no tiene co[nocimiento] 13 […] ellos son la octava
división […] misericordia […] 14 [… y no] hay paz. Pues ellos son […] 15 [como
está escrito en el libro de Isaías, el profeta:] (Is. 22,13) Sacrificio de
reses vacunas y degüello de ganado menor, co[mer carne y beber vino …] 16 […]
la Ley, los que forman la comunidad […]
 
Col. II (frag. 11+10+26+9+20+7)
1 [(Sal. 12,7) Las palabras de
YWHW son palabras puras, plata depurada en un crisol de arcilla, re]finada
siete veces. Como está escrito 2 [en el libro del profeta Zacarías: (Zac. 3,9)
Sobre esta única piedra hay siete ojos; he aquí] su inscripción, está grabada,
oráculo de YWHW. Lo que 3 [… co]mo está escrito sobre ellos: “Yo curaré el/la
[…] 4 [… to]dos los hombre de Belial y toda la chusma 5 […] ellos, el intérprete
de la ley, pues no 6 […] cada uno sobre su muro cuando están firmes 7 […] los
que hacen tropezar a los hijos de la luz 8 [… (Sal. 13,2-3) ¿Hasta cuándo, YWHW?]
¿Me vas a olvidar [siempre? ¿Hasta cuándo me oculta]rás tu rostro? ¿Hasta cuándo
revolveré 9 [inquietudes en mi alma, cuitas en mi corazón cada día?] ¿Hasta cuándo
[se erguirá mi enemigo sobre mí?] La interpretación de la cita se refiere a la
purificación del corazón de los hombres 
de 10 [la comunidad …] en los días postreros […] para probarlos y
refinarlos 11 […] a ellos por el espíritu, y los limpios y purificados [… Y lo
que] dice: “No diga el enemigo, 12 [le he pedido” Vacat] Esto son la
congregación de los Buscadores de Interpretaciones fáciles, que […] que buscan
destruir 13 [a los miembros de la comunidad … ] por sus celos y por su
hostilidad […] como está escrito en el libro de Ezequiel, el profeta 14 [… (Ez.
25,8) Casa de Israel] y de Judá, como todos los pueblos. [La interpretación de
la cita se refiere a los días] postreros, cuando se reúnan contra ellos 15 […]
un pueblo justo, pero el impío, el loco y el simple […] los hombres que sirven
a Dios 16 [… que] circuncidan el prepucio de su corazón en la generación
pos[trera … ] y todo lo que les pertenece la declarará impuro y no
 
Col. III (frag. 2+24+14+3+4+1+31)
1 [… to]das sus palabras […] las
alabanzas de su gloria, como di[ce …] 2 [… (Dt. 7,15) Apartará YHWH] de ti
todas las enfermedades. (Sal. 16,3) Sobre los san[tos que hay] en la tierra,
ellos son todos los poderosos [en lo que] me complazco […] 3 […] será como él […
(Nah. 2,11)] y temblor de rodillas y estremecimiento en todos los lo[mos…] 4 […]
(Sal. 17,1) Escucha, [YHWH, lo justo], atiende mi clamor, da oídos a [mi
plegaria…] 5 […] en los días postreros, en el tiempo en el que buscará […] el
consejo de la comunidad, Él es […] 6 […] La interpretación de la cita: Que se alzará
un hombre  de la ca[sa de …] … […] 7 […]
y serán como fuego para todo el orbe. Y éstos son sobre los que está escrito
para los días postreros […] … […] 8 […] domina sobre el lote de la luz, que
está en duelo durante el dominio de Be[lial, y el que domina sobre el lote de
las tinieblas,] que está en duelo […] 9 [..] de él [..] vuelve a los jefes del
duelo […] Dios de las misericordias y Dios de Israel […] … 10 […] que se han
revuelto contra los espíritus  de Belial
y les será perdonado por siempre, y les bendecirá […] de nuevo [por mano de]
por siempre, y los bendecirá […] sus periodos 11 […] de sus padres, según el
número de sus nombres, según la exacta lista de sus nombres, hombre a hombre, […]
sus años y la época de su servicio […] sus lenguas 12  […] la descendencia de Judá […] Y ahora,
mira, todo ha sido escrito en las tablas que […] y les enseñó el número de
[todas las genera]ciones, y le dio su heredad 13 […] a él y a su semilla por
siempre. Y le alzó de allí para marchar de Aram […] (Os. 5,8) Tocad el cuerno
en Gib’ah. El cuerno es el libro 14 [de la Ley … la trom]peta de alarma es el
libro de la Segunda Ley que han despreciado todos los hombres de su consejo y hablaron
rebelión contra él. Y él envió 15 […] signos […] grandes sobre […] Y Jacob
estará sobre el lagar y se alegrará sobre la bajada de 16  […] por la espada […] a los hombres de su
consejo. Ellos son la espada. Y lo que dice:
 
Col. IV (frag. 19+12+13 I+15)
1 […] … […] 2 […] los que hacen
vileza vienen a mi […] 3 […] pasan la noche juntos y […] 4 […] se revuelcan […]
5 […] reuniré la ira […] 6 […] se convertirán y [… (Jer. 18,18) Pues no ha de
desaparecer] la Ley del sa[cerdote, ni del sabio el consejo, ni la palabra] del
profeta 7 […] para los días postreros, como dijo David: (Sal. 6,2-3) YHWH, no
me reprendas con ira. [Ten piedad de mí, YHWH,] pues desfallezco. 8 […] (Sal.
6,4-5) Mi alma está muy turbada; mas tú, YHWH, ¿hasta cuándo? Ten piedad de mí,
salva mi vi[da …] sobre 9 […] Belial, para destruirlo en su ira, pues no habrá más
[… no] dará reposo a Belial 10 [… Abra]hán, hasta que haya diez justos en la
ciudad, pues el espíritu de verdad [… pu]es no hay 11 […] y sus hermanos por la
maquinación de Belial, y prevalecerá sobre ellos […] …  12 […] el ángel de su verdad rescatará a todos
los hijos de la luz del poder de Belial […] 13 sus manos […] para dispersarlos
en una tierra árida y desolada. Este es el tiempo de la aflicción […] 14 porque
[…] continuamente (?) huirá el justo y la gran mano de Dios estará con ellos
para rescatarlos de todos los espíritus [de Belial…] 15 [… los que te]men a
Dios, santificarán su nombre y entrarán en Sión con alegría, y el Jerusalén […]
16 […] Belial y todos los hombres de su lote se acabarán por siempre, y todos
los hijos de la luz serán reunidos […]
 
Col. V (frag. 13 II)  
1-4 […] 5 Belial […] 6 para los días
pos[treros …] 7 el cuerno […] 8 yo les cubriré […] 9 Días a […] 10 los hombre
de […] 12-16 […]

sábado, 12 de marzo de 2016





QUMRAN -LITERATURA EXEGETICA- CONSOLACIONES - (4Q176 - 4QTanhumim -)






QUMRAN 
LITERATURA EXEGETICA


Consolaciones


4QConsolaciones (4Q176
[4QTanhumim])

Texto completo
 
Por Florentino García Martínez


La actividad exegética de la
comunidad aflora, de una forma o de otra, en todos los escritos conservados. La
exegesis constituye la base de los textos halákicos; la interpretación de
determinados textos bíblicos puntúa el desarrollo de las Reglas, tanto de las
secciones legislativas como de las secciones más teológicas.


Se han seleccionado una serie de
composiciones de carácter muy diverso, pero exponente todas ellas del esfuerzo
exegético de la comunidad.


Tal vez los textos más
característicos de la exegesis qumrámica sean los pesharim (pesher =
interpretación).


La sustancia de esta exegesis
consiste en revelar el verdadero significado del texto bíblico, aplicándolo a
la situación presente de la comunidad al final de los tiempos.
 
Consolaciones
4QConsolaciones (4Q176
[4QTanhumim])
Texto completo
 
Frag. 1-2 col. I
1 Obra tu maravilla, haz justicia
con tu pueblo y … […] 2 tu templo. Disputa con los reinos sobre la sangre de
[…] 3 Jerusalén. Mira los cadáveres de tus sacerdotes […] 4 no hay quien los
entierre. Y del libro de Isaías: Palabras de consuelo. [(Is. 40,1-5) ¡Consolad,
consolad a mi pueblo,] 5 dice vuestro Dios; hablad al corazón de Jerusalén y gri[tadle
que su servicio queda cumplido,] que 6 está perdonada su culpa, que ha recibido
de la mano de **** el doble por todos sus pecados. Una voz clama: 7 en el
desierto despejad el camino de **** , enderezad en [la este]pa una calzada para
nuestro Dios. Todo valle sea alzado, 8 [y toda montaña y co]lina sean
rebajadas; que lo quebrado se convierta en llano [y los cerros en]vega. 9 [Y se
revelará la] gloria de **** . (Is. 48,1-9) Pero tú Israel, eres mi siervo,
Ja[cob, a quien ele]gí, 10 [semilla de Abra]hán, mi amado, a quien tomé [de los
confi]nes de la tierra, y [a quien llamé] de remotas regiones; 11 y te [dije:]
¡Tú eres mi servo, [te elegí y no te he rechaza]do!
Frag. 1-2 Col. II
1 [**** que es] fiel, el santo de
Is[rael, y te ha escogido. (Is. 49,13-17) ¡Escuchad, cielos, regocíjate,
tierra;] 2 romped en aclamaciones, montañas! Porque ha consolado Dios [a su
pueblo, y tiene misericordia de sus pobres. Pero Sión ha dicho:] 3 Me ha
abandonado **** [y mi Señor me ha olvidado. ¿Se olvida acaso una mujer de su
niño de pecho, deja de compadecerse del fruto de su vientre?] 4 ¡Aunque ella se
olvidara, [yo no te olvidaré! Mira, te he grabado en las palmas de la mano,] 5
tus murallas [están siembre ante mí. Se apresuran tus reconstructores, tus demoledores
y tus devastadores] 6 se alejan de ti. […]
Frag. 9-11
1 … […] … Vacat. 2 [(Is. 52,1-3)
¡Despierta, despierta, vístete de tu fuerza,] Sión; vís[tete tus vestidos de
gala, Je]rusalén, ciudad santa, pues 3 [no volverá más a entrar a ti
incircunciso ni impuro! ¡Sacúdete el polvo, alza]te, siéntate, Jerusalén,
desata 4 [las ataduras de tu cuello,] cautiva, [hija de Sión! Pues así] dice
[**** : Por nada habéis sido vendidos, y sin] dinero seréis rescatados. 5
[Vacat?] (Is. 54,4-10) No temas, [pues] no [] serás avergon[zada, no te
sonrojes, pues] n serás deshonrada. Porque el oprobio de 6 [tu solte]ría lo
olvidarás, y la afrenta de tu viudez no [la recordarás más. Pues tu marido será
tu hacedor, **** 7 [Seba´or] es su nombre, tu redentor será el santo de
Is[rael, el que] es llamado [Dios de toda la tie]rra. Porque como mujer
abandonada 8 [y afligida de] espíritu te ha llamado **** ; y la esposa de la
juventud, ¿puede ser repudiada?, dice **** tu Dios. 9 [Un momento] pequeño te
abandoné, pero con gran misericordia te recogeré. En un rapto de cólera [oculté
mi rostro] 10 [un momento] de ti, pero con piedad eterna me compadeceré de ti,
dice tu redentor **** . Como en días de Noé será esto para mí; como 11 [juré]
que las aguas de Noé no inundarán la tierra, así he jurado no airarme contra ti
de nuevo ni amenazarte. 12 [Aunque las mon]tañas se muevan y las colinas
vacilen, mi piedad no se moverá de ti […] 13 […] Vacat. Desespera (?) hasta las
palabras de consuelo y de gran gloria. Está escrito en […] 14 […] entre los que
aman […] no más desde el tiempo de […] Vacat. 15 [Beli]al para oprimir a sus
siervos con […] 16 […] se alegrará […] alzaré a la que yace […] 17 […] … […]
Frag. 16+17+18+22+23+53
1 y […] Vacat. Y cuánto más en el
templo […] la propiedad de su mano, pues no justifica [el hombre] 2 ante [él.]
Porque él creó todo [espíritu de las ge]neraciones eternas, [y estableció con]
su precepto todos los caminos. La tierra 3 la creó [con su dies]tra antes de
que fuera, y con[tinuamente gobier]na sobre todo lo que [hay en ella. Y en su]
misterio hace caer el lote al hombre para dar […] 4 […] con el ángel de […]
santo, y para dar la recompensa del hombre an[te] 5 […] ocho […] sobre los que
le aman y sobre los que observan sus precep[tos.] 6 […] se nos manifestó desde
… […] olvida su alianza. Vacat. Y a […] 7 […] la Ley […] cambia para ser […] 8
[…] la Ley […] completándolos. […]



QUMRAN -LITERATURA EXEGETICA- TARGUM DE JOB- (4Q157 -4QTgJob- y 11Q10 -11QTgJob-)









QUMRAN


LITERATURA EXEGETICA


Targum de Job


4QTargum Job (4Q157 [4QTgJob])


11QTargum Job (11Q10 [11QTgJob])







Texto completo




Por Florentino García Martínez




La actividad exegética de la
comunidad aflora, de una forma o de otra, en todos los escritos conservados. La
exegesis constituye la base de los textos halákicos; la interpretación de
determinados textos bíblicos puntúa el desarrollo de las Reglas, tanto de las
secciones legislativas como de las secciones más teológicas.
Se han seleccionado una serie de
composiciones de carácter muy diverso, pero exponente todas ellas del esfuerzo
exegético de la comunidad.


Tal vez los textos más
característicos de la exegesis qumrámica sean los pesharim (pesher =
interpretación).




La sustancia de esta exegesis
consiste en revelar el verdadero significado del texto bíblico, aplicándolo a
la situación presente de la comunidad al final de los tiempos.






 

Targum de Job


4QTargum Job (4Q157 [4QTgJob])




Texto completo




 Frag. 1 col. I (=Job 3,5-?)




2 [… que se extienda] sobre él
una nube 3 [… que no se una a los dí]as




Frag. 1 col. II (=Job 4,16-5,4)




1[…] 2 ¿Podrá un hombre ante Dios
[ser justo? …] 3 y a sus ángeles [imputa locura …] 4 que en polvo [tienen sus
cimientos  …] 5 y sin número […] 6
mueren, y no de sabiduría, […] 7 observarás? Vacat. ¿Acaso no mata el necio […]
8 Pero yo vi a un impío … […] 9 … […]




 Tárgum de Job





11QTargum Job (11Q10 [11QtgJob])




Texto completo




 
Col. I (=Job 17,14-18,4)




1[… y mi madre y mi hermana al
gu]sano. ¿Y qué es, pues, lo que yo […] 2 […] ¿Acaso conmigo al Sheol
[descenderán? …] 3 [… en el polvo nos] acostaremos? Vacat. 4 [Respon]dió Bildad
el Shuj[ita …] 5 […] pondrás fin a la palabra? […] 6 […] somos semejantes  a las bestias? […]  7 […] ¿Acaso por tu causa […] 8 [… el
roquedal] de su sitio? […]








Col. II (=Job 19,11-19)




1 Contra mi [se ha infla]mado su
cólera y [me] considera […] 2 Llegan sus ladrones y apisonan [… Mis hermanos,
de mi] 3 se han alejado, y los que me conocen [… los huéspedes] 4 de mi casa.
Mi sierva, como un extraño […] 5 Llamo a mi siervo y no responde […] 6 He
rebajado mi espíritu ante mi mujer […] 7 Los malvados me afligen […] 8 todo
hombre que […]








Col. III (=Job 19,29-20,6)




1 […] malo. Vacat. […] 2 […]
Vacat. […] 3 [… y respon]dio: He aquí que mi corazón […] 4 […] he escuchado mi
vergüenza, pero el espíritu […] 5 [… ¿No sa]bes que desde la eternidad, desde
que […] 6 […] Porque el júbilo de los malvados 
[…] 7 […] pasa rápidamente. […] 8 [… y alcance] su rostro a las nubes
[…]








Col. IV (=Job 21,2-10)




1 […] a mí […] 2 mi saber, os
burlaréis. […] 3 pues, he aquí que no se impacienta [mi espíritu …] 4 colocad
vuestras manos sobre [vuestra boca! …] 5 es estupor se apodera de mí. ¿Cómo es
que [los malos…] 6 y aumentan sus riquezas? Su prole […] 7 ante sus ojos. Sus
casas […] 8 Dios sobre ellos. […] 9 su (vaca) preñada pare [y no aborta…]




 
Col. V (=Job 21,20-27)




1 […] sus ojos en su caída y de
[…] 2 […] interés para Dios en su casa […] 3 […] cortada la cuenta de sus
meses? ¿Es que Dios […] 4 […] él, que juzga a los más encumbrados? Su ijares
[…] 5 […] la médula de sus huesos. El otro muere [con la amargura] en su alma
[…] 6 […] sin comer; juntos sobre [el polvo yacen …] 7 […] sobre ellos. He aquí
que yo conozco [vuestros pensamientos…] 8 […] habéis tramado [contra] mí […]




 
Col. VI (=Job 22,3-9)




1 […] a Dios 2 […] tu camino 3
[…]entrará contigo? 4 […] no hay 5 […]tus hermanos sin razón 6 […] al sediento
no 7 […] el pan. Y decías 8 […] su rostro 9 […] de vacío.








Col. VII (=Job 22,16-22)




1 Que murieron […] 2Decían a
Di[os …] 3 a nosotros Dios […] 4 Pero el consejo de los malvados […] 5 y reirán
y […] 6 ¿Cómo es que no […] 7 Mira […] 8 Recibe […]








Col. VIII (=Job 24,12-17)




1 De sus ciudades […] 2 se queja:
“Dios […] 3 delante de él al fuego […] 4 en sus senderos […] 5 y al pobre; y en
la noche […] 6 la oscuridad, diciendo […] 7 y él pecará […] 8 en la maldad […]
9 para ellos […]








Col. IX (=Job 24,24-26,2)




1 […] se han doblado, se han
arrugado como el armuello 2 […] ¿Quién, pues, me dará una respuesta y […] 3 […]
Vacat. Replicó Bildad […] 4 […] Dios tiene el dominio y la grandeza; él hace
[…] 5 […] en su altura. ¿Acaso hay seguridad para […] 6 […] o sobre quién no se
alza […] 7  […] Dios, y cómo será justo
[…] 8 […] pura, y las estrella no […] 9 […] el ser humano, esa lombriz […] 10
[…] y dijo “¿Acaso puedes tú […]








Col. X (=Job 26,10-27,4)




1 […] al límite de las tinieblas;
2 […] él las zarandea y ellas se asustan de 3 […] el mar, y con su saber él
mató 4 […] lo hace brillar; su mano traspasó la serpiente huidiza. 5 […] sus
sendas. Y es un eco tan sólo lo que oímos. 6 […] comprenderá”. Vacat. 7 […]
Vacat. 8 […] y dijo: “¡Vive Dios […] 9 
[…] a mi alma, que mientras […] 10 […] en mi nariz, no dirán […]








Col. XI (=Job 27,11-20)




1 […] en la mano de Dios, y la
obra de 2 […] todos lo habéis visto. ¿Por qué 3 […] el malvado 4 […] llevan
delante de él. Si 5 […] la espada, ellos abrirán la boca, pero no se saciará 6
[…] y sus viudas no 7 […] monedas, y aumenta como barro 8 […] uno honesto
distribuirá los bienes 9 […] como una cabaña 10 […] se acuesta y no es cogido
11 […] como agua los males








Col. XII (=Job 24,4-13)




1 pie[…] 3 zafiros […] 4 no […]
entra 5 la serpiente […] 9 el hombre […]








Col. XIII (=Job 28,20-28)




1 el lugar de la sagacidad? […] 2
se esconde de las aves del cielo […] 3 “De oídas conocemos tu fama” […] 4 en
él, ya que él […] 5 los límites del orbe […] 6 Cuando él hizo el viento […] 7
en una medida. Cuando él hizo […] 8 [nubes] ligeras. Entonces […] 9 Y dijo a os
hijos [de hombre…] 10 y apartarse de […]
 




Col. XIV (= Job 29,7-16)




1 en las mañanas, a las puertas
de la ciudad en la plaza […] 2 Los jóvenes, al verme, se escondían, y los
sa[bios …] 3 Los grandes se abstenían de hablar y ponían la palma […] 4 Los
jefes escondían su voz; se pegaba al paladar […] 5 El que me oía, me alababa;
el que me veía […] 6 porque yo libraba al pobre de […] 7 a quien nadie ayuda.
La bendición del perdido […] 8 en la boca de la viuda había una oración para mí
[…] 9 me vestía, y como de una túnica yo me vestía […] 10 […] y pies para el
cojo […] 11 […] no conocía […]








Col. XV (= Job 29,24-30,4)




1 […] yo les sonreía, y no lo
creían […]2 […] yo escogía mi camino y era una jefe […] 3 […] a la cabeza de su
armada, y como un hombre que a los tristes […] 4 […] Se burlaban de mi
muchachos más jóvenes que yo […] 5 […] a cuyos padres [habría rehusado] el
estar con los perros de mi rebaño […] 6 […] no me habrían agradado, y en cuyas
cargas […] 7 […] con hambre iban royendo la verdura del desierto […] 8 […]
malo, que comieron […] 9 […] retamas como su pan […]








Col. XVI (= Job 30,13-20)




1 […] vienen para mi ruina, y no
hay un salvador 2 […] para ellos. En la fuerza de mi úlcera ellos vienen 3 […]
me doblego [bajo] el mal; me pliega 4 […] como el viento mi bien y mi grandeza,
y como una nube 5 […] mi salvación. Ahora se irrita contra mí 6 […] días de
sufrimiento me rodean 7 […] mis huesos arden y mis tendones […] 8 [… con]
fuerza él me agarra por la ropa 9 […] ellos me rodean y me hacen descender al
polvo 10 […] a ti […]








Col. XVII (= Job 30,25-31,1)




3 [… me hier]ven y no 4 […]
caminé 5 […] grité 6 […] para los avestruces 7 […] de








Col. XVIII (= Job 31,8-16)




1 ¡Que coma […] 2 mi corazón en
una mujer […] 3 ¡Que muela […] cólera 4 y es un pecado […] que hasta 5 el
Abadón devorará […] Si me impacienté 6 en el juicio de mi siervo […] ¿Qué haré
7 cuando se alce […] He aquí que 8 él me hizo […] uno mismo. Si 9 negué […]
dejé consumirse
 




Col. XIX (= Job 31,26-32)




1 brillaba, y a la luna […] mi
corazón, 2 y mi mano besó mi boca […] habría mentido 3 al Dios de lo alto […]
exulté 4 en su desgracia […] 5 mi inspiración, y él escuchó […] en mi cólera 6
y he cogido […] pecar 7 mi paladar pidiendo […] los hombres 8 de mi casa: quién
[…] 9 no […]








Col. XX (= Job 31,40-32,3)




1 en lugar de trigo […] 2 de la
ruda […] 3 Acaba […] 4 Job era justo […] 5 Vacat. 6 Entonces se airó […] 7 del clan
de Roma […] 8 y también contra […] 9 palabras […]








Col. XXI (= Job 32,10-17)




1 mis palabras también yo. Y
bien, yo esperaré […] 2 vosotros acabasteis, mientras buscabais el fin de […] 3
por eso condenamos a Dios y no a un hombre […] 6 palabras, y él no le responde
nada […] y ellos callan, mientras yo espero de ellos […] 8 se alzan y no dicen
nada más […] 9 expondré mis palabras también yo […]








Col XXII (= Job 33,6-16)




1 […] yo. Y bien,  no te espantará mi terror […] 2 […] pesada.
Ciertamente tu hablaste a mi oído y la voz […] 3 […] Yo soy puro y no hay
pecado en mí, soy inocente […] 4 […] Si él encuentra iniquidades, me toma […] 5
[…] me mete los pies en el cepo y me cierra todos […] 6 […] porque Dios es más
grande que el hombre […] 7 […] pronunciarás palabras altaneras, porque en todas
sus obras […] 8 [..] Dios sabe hablar de un modo o de otro […] 9 […] en sueños,
en el vientre de la noche […] 10 […] que está durmiendo en su cama […] 11 […] …
[…]








Col. XXIII (= Job 33,24-32)




1 y dirá: “Líbralo de la
destrucción […] 2 del fuego que le ahoga […] de 3 juventud, y él vuelve a los
días de su mocedad […] y él le escuchará 4 y verá su rostro al curarlo [? …] y
según la obra 5 de sus manos le recompensará. Y dirá […] pero no 6 me ha
recompensado según mi camino. Ha preservado […] 7 verá en la luz. He aquí […
al] hombre 8 [una] vez, dos, tres, para […] 9 vivientes. Presta atención a esto
[…] hablaré. 10 [Si] tienes palabras […]








Col. XXIV (= Job 34,6-17)




1 de pecado. ¿Quién […] el
pecado? Y se asocia 2 con malhechores […] malvados. Porque dice: “No 3 cambiará
el hombre […] detrás de Dios”. 4 Ahora, hombres de […] ¡Lejos de Dios la
falsedad 5 y el hacer el mal […] del hombre, él le recompensará 6 […] ¿Acaso
ahora Dios realmente mentirá, y el Señor […] él, que hizo la tierra 8 y
estableció el mundo? […] retira de él su aliento 9 y morirá […] ellos se
acostarán 10 […] mis palabras. ¿Acaso en la falsedad








Col. XXV (= Job 34,24-34)




1 […] a los poderosos sin fin, y
pone otros […] 2 […] conoce sus acciones, y los arroja en el lugar […] 3 [..]
su camino, y no han observado ninguna de sus sendas […] 4 […] de los pobres y
escucha el llanto de los oprimidos […] 5 […] esconde su rostro, ¿Quién le
responderá sobre un pueblo […] 6 […] reine el malvado. Hacen tropezar […] 7 […]
en él esperaré, en él solo […] 8 […] no continuaré, ya que […] 9 […] tú
escoges, y no yo […] 10 […] palabras, y el hombre […]








Col. XXVI (= Job 35,6-14)




1 a ti. Y cundo multiplicas tus
delitos, ¿Qué [te haces? Si tú eres jus]to, ¿Qué 2 le das, o que recibe de tu
mano? [A un hombre como tú] (le afecta) tu pecado, 3 a un hijo del hombre tu
justicia. A causa de la multitud [de los opresores] ellos gimen y gritan 4
delante de muchos; pero no di[cen: ¿Dónde está el] Dios 5 que nos ha hecho, y
nos ha dado […] para nuestra plantación 6 durante la noche; que nos ha
distinguido de las bes[tias de la tierra] y nos ha hecho más inteligentes que
las aves? 7 Ellos gritan allí, pero no [responde por la arro]gancia 8 de los
malvados. Porque Dios [no escucha la falsedad, y el Señor, a la] vanidad, 9
[no] le hace caso. Si tú dices […] 10 […] … […]








Col. XXVII (=Job 36,7-16)




1 a los reyes que se sientan [en
sus tronos, y] sus amigos son exaltados en seguridad. 2 E incluso con los que
están atados [con cadenas,] amarrados en las cuerdas de los miserables; 3 él
les muestra sus obras y sus [críme]nes, porque se habían exaltado. Les abre 4
sus oídos para que aprendan, [y les di]ce: “Si se convierten de sus
iniquidades, 5 si escuchan y se so[meten, acabarán sus días] en el bienestar y
sus años 6 en el honor y las delicias. [Pero si no escu]chan, caerán por la
espada, 7 y perecerán  sin dar[se cuenta
…] su corazón el cólera 8 sobre ellos […] su ciudad [perece] por los
destructores. 9 El salvará al pobre […] sus oídos […] 10 […] … […]







Col. XXVIII (= Job 36,23-33)




1 tú o[braste la injusticia.
Acuér]date de que sus obras son grandes, 2 las han visto los hombres. Todos los
hombres las contemplan, y los hijos del hombre 3 las miran desde lejos. Dios es
grande, y sus días son 4 multitud [-nosotros no lo cono]cemos-, y la cifra de
sus años infinita. Porque 5 [él cuenta las] nubes y ordena las ráfagas de
lluvia; y sus nubes hacen descender 6 [gotas de agua sobre] un pueblo numeroso.
En efecto, ¿Quién despliega 7 las nubes [con estrépito,] quién cubre y
despliega la [luz] 8 […] cubierto; porque con ella juzgará a las na[ciones] 9
[…] a su orden […] 10 […] doblará sobre ellos […]








Col. XXIX (= Job 37,10-19)




1 sobre la superficie del agua.
También con ellos hace brillar las nubes y hacer salir 2 el fuego de la nube. Y
él dice: “¡Que lo escuchen!”, y ellos marchan a sus obras; 3 les pone al frente
de todo lo que él creó sobre la superficie del mundo, bien sea para golear, 4
bien para abrasar, bien para el hambre y la privación, o bien sea que haya una
disputa 5 sobre él. Escucha esto, Job, y álzate; fíjate en las maravillas de
Dios. 6 ¿Sabes tú lo que Dios coloca sobre ellos, y [cómo] hace brillar la luz
de su nube? 7 ¿Sabes tú revestir de ma[ravillas] su nube? Puesto que tu vestido
8 […] porque él tiene conocimiento perfecto. [¿Acaso tú hinchas con él] los
nubarrones 9 [… como un es]pejo duro. El sabe […]




 
Col. XXX (= Job 38,3-13)




1 Cíñete, pues, como un hombre
tus lo[mos, y te inte]rrogaré. Dame una respuesta. 2 ¿Dónde estabas cuando hice
la tierra? Dímelo, si es que sabes tanto. 3 ¿Quién señaló sus dimensiones? –si
lo sabes- ¿o quien le aplicó la cinta de medir? ¿O 4 sobre qué encajan sus fundamentos?
¿O quién puso su piedra angular cuando brillaban 5 juntas las estrellas de la
mañana y aclamaban al unísono todos los ángeles de Dios? 6 ¿Has cerrado tú el
mar con puertas cuando él luchaba por salir del seno del abismo? 7  ¿Cuándo le pusiste nubes [por man]tillas y
nieblas por pañales? ¿Le has puesto tú 8 al mar lí[mites y ley, cerrojos y
puertas?] ¿Le has dicho hasta aquí, 9 y no irás más allá […] de tus olas? ¿Has
mandado en tus días 10 […] los bordes de la tierra […]








Col. XXXI (= Job 38, 23-43)




1 que [reservo para el] tiempo de
peligro, para el día de la guerra y del combate? [..] 2 de dónde sale? ¿Soplas tú
delante de él sobre la tierra? ¿Quién ha impuesto 3 un tiempo a la lluvia, y un
camino a las nubes ligeras, para hacerla descender sobre la tierra 4 del
desierto, donde no hay hombres; para saturar espinas y matorrales 5 y hacer
salir brotes de hierba? ¿Tiene padre la lluvia? ¿O quién 6 engendra las nubes
de rocío? ¿Del vientre de quién sale el hielo?; y el man[to del cielo] 7 ¿quién
[lo engendra?] Como una piedra, el agua se cubre con él  y la faz del abismo 8 […] de las Pléyades, o
[abrirás] tú la cerca de Orión […] 9 […] soltarás tú al Lucero (?) con sus
hijos? [..] 10 las nubes […]








Col. XXXII (=Job 39, 1-11)




1 las gamuzas, o los dolores de
parto de […] sus meses están 2 completos; o conoces el tiempo de su parto?
Alumbran a sus hijos y los echan fuera. 3 ¿Haces tú salir sus crías? Ellas
hacen crecer a sus hijos y les hacen salir; ellos se van y no vuelven 4 a
ellas. ¿Quién ha puesto al asno salvaje en libertad, y ha soldado las ataduras
del onagro? 5 Yo le he dado por casa el desierto y por morada la tierra salada;
6 y él se ríe del bullicio de la gran ciudad, y de los gritos del arriero no
los 7  escucha. Escoge para si las
montañas para pacer, rastreando cualquier rincón verde. 8 ¿Estará el búfalo
dispuesto a servirte, o pasará la noche en 9 tu establo? ¿Atarás tú [al búfalo
con] su cuerda [y labrará] en el valle 10 detrás de ti […] ¿Confiarás en él
[porque su fuerza] es grande?








Col. XXXIII (=Job 39,20-29)




1 […] ¿Le haces tú saltar con
fuerza […] 2 en su relincho el terror y el miedo. Piafa en el valle y corre y
se regocija 3 y se lanza con fuerza al encuentra de la espada. Se ríe del miedo
y no 4 tiembla ni retrocede delante de la espada. Sobre él se levanta la
aljaba, 5 la punta de una lanza y un machete afilado. Al sonido de la trompeta,
él dice “¡ea!”, y desde 6 lejos olfatea el combate y se regocija con el fragor
de las armas y los gritos de guerra. 7 ¿Es 
por tu sabiduría por la que vuela el halcón y extiende 8 sus alas a los
vientos? ¿O es que el águila se remonta según tus órdenes, 9 y el buitre cuelga
en lo alto de su nido? En la roca él habita y anida […] 10 […] … […]








Col. XXXIV (=Job 40, 5-11)




1 […] fin. Vacat. […] 2 Respondió
Dios a Job /desde el viento (?)/ y la nube y le dijo: Cíñete 3 pues, como un
hombre tus lomos. Te interrogaré. Dame una respuesta. ¿Te atreves incluso 4 a
Dios, o atruenas con una voz como a suya? 6 Quita, pues, la grandeza y la
altivez de espíritu, vístete de esplendor, de gloria y de honor.  7 Depón, pues, el ardor de tu cólera. Mira a
todo soberbio y abátelo; y toda 8 altivez de espíritu, destrúyela. Y extingue a
los malvados bajo ellos. Entiérralos 9 en el polvo Vacat. Jun[tos sobre sus
rostros] con ceniza 10 […] hay








Col. XXXV (=Job 40,23-31)




1 [… aunque desborde] 2 el Jordán
su ribera, confía que lo recibirá […] 3 ¿Quién lo dominará cuando alce su
mirada, o quien hará sangrar su hocico con un garfio? ¿Pescarás tú 4 al
cocodrilo con un anzuelo, o ensartarás con una cuerda su lengua? ¿Meterás 5 un
anillo en su nariz y le perforarás la mandíbula con un punzón? ¿Hablará 6
contigo tiernamente, o hablará contigo suplicándote? ¿Establecerá 7 un pacto
contigo y lo tomarás por esclavo perpetuo? ¿Jugarás 8 con él como un pájaro, o
lo atarás con una cuerda para tus hijas? Y […] 9 so[bre él …] y lo distribuirán
en la tie[rra] [de los cananeo (?)] 10 […] de peces […]




 
Col. XXXVI (=Job 41,7-17)




1 […] … […] 2 Se adhieren [una]
con otra y el viento no penetra entre ellas. Cada una  3 abrazada a su vecina, y no se separan. Su
estornudo enciende 4 el fuego entre sus ojos como el brillar de la aurora; de
sus fauces 5 salen antorchas, saltan como lenguas de fuego; de sus narices sale
una humareda, 6 antorcha ardiente y pebetero; su aliento vomita carbones, y
centellas 7 salen de sus fauces. En su cuello reside su fuerza, y delante de él
8 corre el poder. Los pliegues de su carne son compactos, fundidos en él 9 como
hierro; y su corazón […] como una piedra […] 10 […] … […]








Col. XXXVII (=Job 41,25-42,6)




1 […] … […] 2 y él es el rey de
todos los reptiles. Vacat. 3 Respondió Job y dijo delante de Dios: Yo sé que tú
4 puedes hacer todo y que nada potente o sabio te es irrealizable. 5 Hablaré
una vez y no insistiré; dos veces, a ello 6 no añadiré nada. Escucha, pues, y
yo te hablaré; te interrogaré 7  y me
responderás. Te conocía sólo de oídas, y ahora mis ojos 8 te han visto; por eso
me anonadaré y desmoronaré, y me convertiré en polvo 9 y ceniza. Vacat.








Col. XXXVIII (=Job 42,9-12)




1 […] e hizo […] 2 Dios; y
escuchó Dios la voz de Job y les perdonó 3 sus pecados a causa de él. Y se
volvió Dios /a Job/ en su misericordia 4 y le duplicó todas sus posesiones. Y
vinieron hacia 5 Job todos sus amigos y todos sus hermanos y todos sus
conocidos y comieron 6 con el pan en su casa, y le consolaron de todo el mal
que 7 Dios había hecho venir sobre él. Y le dio cada uno una cordera, 8 y cada
uno un anillo de oro. 9 Y Dios bendijo a Job al final, pues tuvo […]












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